
Blade Runner (EEUU/Hong Kong, 1982). Int.: Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Daryl Hannah. Dir.: Ridley Scott.
Dur.: 117'.
Viernes 27 de Marzo - 22.30hs - Academia Montpellier - Jujuy 671 - Marcos Juárez.
Difícil vienen las cosas en el mundo en el 2019 (uy qué poco que falta) y encima vienen artificiales. Bah, como antes no?. Rick Deckard es un "blade runner" (algo así como quien corre por el filo de la navaja), detective que caza y termina replicantes, es decir humanos artificialmente creados. Como en los buenos policiales noir desde los '40 a estos tiempos, el tipo quiere retirarse pero le queda un trabajito. Unos rebeldes "skin jobs", como se les llama a estos chicos plásticos, se amotinan en una nave cárcel y la faena no va a ser fácil para este cazador. Amén que su propia identidad se hará cuestionable en más de un momento.
En Blade Runner, además del homenaje al cine negro con un protagonista digno de aquellas épocas (no en vano Ford resucitó al héroe de la aventura clásica con el traje de Indy Jones), resalta como primer impacto un diseño de producción abrumador que, al igual que en Brazil (vista en nuestra última función) aprovecha variantes geométricas alucinantes y por otro el imaginario de un futuro con más de retro que de avant, con impersonales e interminables edificios, lluvias eternas, mucho humo, contaminación industrial, mugre y un héroe de sobretodo, además de ambientes salidos de una revista de diseño bien vintage, de espíritu al borde de lo emo y un feeling de claustrofobia creciente. En suma, un maquetaje que prefiguró lo que muchos iban a chorear en la estética del cine de ciencia ficción de allí en más.


Pero no olvidar sobre todo que este film se basó parcialmente en la novela de un díscolo escritor llamado Phillip K. Dick, "Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" (1968). La novela, uno de los clásicos de Dick, trata temas como el impreciso límite entre lo artificial y lo natural, la decadencia de la vida y la sociedad, y aborda diversos problemas éticos sobre los androides. También, dado su estética y descripciones de un mundo destruido, abandonado, donde la tecnología es omnipresente, se la puede enmarcar en el género del cyberpunk.
Otro mérito es de la excelsa fotografía de Jordan Cronenweth y por encima de todo y las brillantes presencias de Ford, el alucinante Rutger Hauer (su personaje Roy Batty es una cima de la poesía en el cine, recuerden la imagen final), está la dirección de Ridley Scott. Aaaay Scott....arrancó con Los Duelistas (1977), joya de época, luego con Alien (1979) abriendo fronteras a una saga que llegó a cinco films, luego BR y después....salvo parcialmente Thelma & Louise, una seguidilla de piruetas formales de fotografía preciosista y...la nuez vacía adentro
AdP
Datos artificiales
- Vale repetir la recomendación (sobre todo para los que valoran la imagen, el diseño y la fotografía en el cine) los otros dos films de Scott recién mencionados. A buscar.
- Otro clásico dentro de este clásico fue la música de Vangelis. Cuando la empieces a escuchar, fijate si no te da la impresión de estar esperando ver a Macaya Márquez en TyC Sports. Triste destino de este griego a quien también le trituraron la oscarizada música de Carrozas de Fuego hasta en programas de folklore.
- Al igual que Brazil, hubo varias versiones con mayor o menor metraje y varios problemas en filmación. El corte del Director -con muchas mejoras, entre ellas sin una molesta voz en off de la versión estrenada originalmente- se editó hace algunos años (es el que veremos) pero el chorro de Ridley Scott sacó ahora una versión más gorda. Che, cuando una obra de arte es definitiva?. Eso sí, como la mayoría de los films vistos en Ojoyeno, se convirtió en un objeto de culto tras un estreno a los tropezones.
- Philip Dick dijo que lo que vió del film (murió poco antes de su estreno) reflejaba exactamente su visión al escribir el libro. Lo raro es que Scott dijo que nunca leyó la novela de Dick.
- Otra novela de Dick llevada al cine, esta vez por Steven Spielberg: Minority Report (Sentencia Previa), con Tom Cruise.
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