martes, 9 de junio de 2009

El maestro juega al ahorcado



LA SOGA (Rope, EEUU, 1948). Int.: James Stewart, Farley Granger, John Dall.
Dir.: Alfred Hitchcock. Dur.: 80'.

DOMINGO 14 DE JUNIO - 19.00 hs- Academia Montpellier - Jujuy 671 - Marcos Juárez.
Entrada: $2 (más barato que un par de medialunas)

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Al fin, después de unos meses de ablande, A Ojo Yeno tiene el orgullo de arrimar al maestro no sólo del suspenso sino de gran parte de esa cosa llamada cine: Alfred Hitchcock.

Y no lo hacemos con sus más reconocidas obras (Psicosis, La Ventana Indiscreta, Vértigo y un gran puñado más) sino con una rareza por múltiples razones, entre ellas dos: es el primer film en color de AH y a la vez, aquí reniega de uno de sus mayores talentos: el manejo del montaje para controlar y provocar a gusto las sensaciones del público. En LA SOGA, por el contrario y para divertirse seguramente, filmó ocho rollos de diez minutos (o sea, son ocho tomas) buscando fondos lo más neutros posibles para enganchar una y otra toma, prescindiendo de la edición.

El film, basado en una obra teatral de Patrick Hamilton, nos muestra a dos jóvenes estudiantes un poco tocados, Philip y Brandon, que deciden autodenominarse seres mentalmente superiores y por ello toman cuenta de un compañero, para luego exacerbar la emoción invitando a cenar a su cínico profesor Rupert Caldwell, quien considera que el crimen "debería ser un arte reservado a quienes son seres superiores", y demostrarle que puede existir el crimen perfecto.

El trío protagonista. El gran Jimmy Stewart, como el profesor que no sabe cuán lejos llegó su concepto de arte y crimen. Farley Granger (izq.) siguió filmando hasta hace muy poco, y pasados los 80 vive feliz, retirado y escribió su autobiogafía, "Inclúyanme afuera"

El complicado set armado por Hitchcock (el gordito con las manos en el bolsillo) y sus secuaces para hacer cine de suspenso en un mínimo espacio. Sudaron bastante, dicen.

El film fue rodado íntegramente en un departamento, logrando transmitir la sensación de ansiedad y claustrofobia tanto en Philip, inestable en su estado de ánimo, como en el mismo público que (un recurso frecuente de Hitchcock) ya sabe todo, más que los protagonistas que no pueden escuchar su advertencia. Un asfixiante juego de gato y ratón que a sesenta años sigue demostrando su inventiva en un recreo minimalista del genio inglés. Por otra parte, no han sido pocos los desafíos de actores y técnicos para moverse y mover cámaras y luces en tan pequeño entorno y sobre todo en épocas de sonido directo. Otra apuesta fue para Hitchcock tomar una obra teatral y, aún con una puesta limitada escénicamente, mantener el clima cinematográfico.

Indudablemente una rareza no solamente en la obra hitchcockiana sino también en el cine de suspenso, de la cual aún hoy se puede aprender, además de disfrutar una vez más de un irreemplazable James Stewart, junto a un elenco exigido a un ejercicio difícil: trabajar casi sin cortes manteniendo el tenso clima de la trama.

AdP

Trivia

Este film en español se tituló "Festín Diabólico", en referencia a la cena que sirven los jóvenes para agasajar a su profe en el mismo lugar del crimen.

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