
LINDA LINDA LINDA (Japón, 2005). Int.: Du-Na Bae, Aki Maeda. Dir.: Nobuhiro Yamashita.
VIERNES 29 - NUEVO HORARIO - 23 HORAS - BARSOVIA BAR - MARCOS JUÁREZ
GABBA GABBA HEY
Nomás empezar el nuevo ciclo y ya arrancamos con cosas raras pero bueno, es una de las razones de A Ojo Yeno, traer o rescatar cosas que a lo mejor no están tan a mano o si lo están no llaman mucho la atención. De cine se trata y el mundo es grande así que, amigos, nos vamos a Japón. O lo traemos a Barsovia, que Polonia queda más cerca.
LINDA LINDA LINDA es un film inédito en la Argentina que solamente pasó por el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI) en 2006 y levantó comprensibles adhesiones en la crítica cinéfila de paladar negro y espectadores también de buen gusto por ser entre otras cosas formales, un film donde hay rock y jóvenes pero no apela a la tontería y al lugar común. Con sus tiempos y a su tiempo, LLL nos pide que acompañemos a cuatro jovenes estudiantes que están terminando el cole y como va a haber un intercambio entre estudiantes japoneses y coreanos, sueñan con rearmar una bandita que venían teniendo versionando temas de los Blue Hearts, una suerte de pop punks de ese país con fuertes vínculos a los legendarios Ramones. De allí el título literal en español del film, ídem a un tema de los Blue Hearts que después de escucharlo lo tenés en la cabeza por un año. Algo parecido, claro, a lo que pasó con la primera vez que escuchaste, por ejemplo "Baby Don't Go", o "She's a Sensation" o "Hacelo por mí" (ah, no, esa no era de los Ramones). También cumple un rol interesante la música incidental y temas de James Iha.
Como en el buen cine japonés, tenemos plácidos y muy bien encuadrados momentos para seguir a los personajes, en este caso a la banda o a las historias particulares de las chicas y todo el rollo en esa inmensa high school preparándose para el encuentro. Desde el vamos en la primer toma el director Yamashita planta de qué lado está cuando nos pone frente a una adolescente haciendo la intro de un documental del colegio donde dice algo así como que con el ir creciendo no deben agotarse ni censurarse los rumbos de la juventud. Allí va el film, con mucha fuerza y delicadeza a la vez.
Andrés del Pino
No hay comentarios:
Publicar un comentario